.
.
No mi boca, la tuya.
Y todos los poemas de Anna.
Son mi regalo. Los borraría para escribirlos.
Vendría de otro tiempo con la misma cara.
La velocidad y la quietud te pertenecen.
A mí, la quietud y la desesperación.
No. Los poemas de A. no son suficientes,
все таинства летнего сада,
наводненья, свиданья, осада.
Entonces también
mi mancha de nacimiento
que creció conmigo hasta desaparecer.
Ya no sé quedarte, qué darte.
Te construiré un tren cómodo, veloz y sensible.
Sentirás cada hierba.
¿Volverás?
Si te vas, volverás siempre.
Te entrego la llave de la puerta increíble.
Es difícil hablar sobre lo que es,
lo que tiene nombre
y ahora.
Nunca pude encontrarnos
en un deseo sin fisura.
Y es tan familiar nombrar lo que se va:
lo que no estuvo
y vino como una marea alta
para dejar su insistente perfume espumoso.
No sé decir otra cosa.
Repito sabiendo que en la repetición no soy.
En mis palabras te quedas siempre.
A dónde van los poemas.
.
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No mi boca, la tuya.
Y todos los poemas de Anna.
Son mi regalo. Los borraría para escribirlos.
Vendría de otro tiempo con la misma cara.
La velocidad y la quietud te pertenecen.
A mí, la quietud y la desesperación.
No. Los poemas de A. no son suficientes,
все таинства летнего сада,
наводненья, свиданья, осада.
Entonces también
mi mancha de nacimiento
que creció conmigo hasta desaparecer.
Ya no sé quedarte, qué darte.
Te construiré un tren cómodo, veloz y sensible.
Sentirás cada hierba.
¿Volverás?
Si te vas, volverás siempre.
Te entrego la llave de la puerta increíble.
Es difícil hablar sobre lo que es,
lo que tiene nombre
y ahora.
Nunca pude encontrarnos
en un deseo sin fisura.
Y es tan familiar nombrar lo que se va:
lo que no estuvo
y vino como una marea alta
para dejar su insistente perfume espumoso.
No sé decir otra cosa.
Repito sabiendo que en la repetición no soy.
En mis palabras te quedas siempre.
A dónde van los poemas.
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11 comentarios:
a veces nada parece suficiente. pero ¿y los poemas? los poemas se van a algún lado, con esa persona, como espuma acariciada.
precioso texto, natalia, gracias por compartirlo.
Natalia:
ya no puedo decir nada... disculpame.! Se me hizo adentro un poema de vos que no sé desprender, porque se confunde con tu ala izquierda... sí, la herida, lo sé, por eso! por eso no sé decir...
pero te abrazo!
Los poemas son como los hijos... llega el momento en que se van. A veces visitan en navidad y cuando necesitan cariño jajaja
saludos!
hermoso
Por estas cosas creo en la literatura. Al ver a alguien captando el inconmensurable movimiento y,a la par, las imposibilidades del lenguaje.Y expresarlos. Tensión extrema.
Natalia, tu linaje es todo júbilo con cada nuevo poema tuyo. Rodeados como estamos de escritores de un día,llegamos aquí,y respiramos. Saludos y adelante!!
Mauro
con pasos quedos regreso
a leer este hermoso texto
no sé quedarme
pero siempre regreso
me conmovió tu texto, natalia, qué darte
Me impactó esta búsqueda, Natalia. Un abrazo.
cuando se va lo que nunca estuvo, cuando en el deseo siempre hay fisuras....dónde se van los besos, igual junto a los poemas..
precioso
SOLO QEDA LA VOZ
hermoso, es perfecto, natalia. llegué como sin fe, otro blog, y ahora tengo esta sonrisa, ahí van tus poemas
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