.
.
.
.
CORRÍ HACIA UN CUERPO
Corrí hacia el cuerpo toda la noche.
Nos separaba mi insomnio.
Eso que miran los ojos con gesto
de iluminar un bosque sin retorno.
Ahora, perdidos, eligen no suceder.
Ahora, vacío del vaso y el frío de la sombra.
Mientras afuera, un sol para trepar.
.
.
.
.
.
CORRÍ HACIA UN CUERPO
Corrí hacia el cuerpo toda la noche.
Nos separaba mi insomnio.
Eso que miran los ojos con gesto
de iluminar un bosque sin retorno.
Ahora, perdidos, eligen no suceder.
Ahora, vacío del vaso y el frío de la sombra.
Mientras afuera, un sol para trepar.
.
.





9 comentarios:
El eterno TAO de la inacción, como dice Lezama Lima: lo expulsado por el vacío creador.
Y el ENTRE siempre, posibilitando el poema.
entre el todo está la nada
Muy buenos!!!!!!!!!!!!!!! Mi saludo, Irene
Gracias Irene, que bueno verte por acá,
Buenísimo Javier.
Certeros versos poetizando nuestra contradictoria interioridad.
Te linkeo.
Saludos...
Muy buenos poemas...
saludos
Bello,realmente hermoso Ciclopa!!!!
Que no desalme. Das en la clave.
Publicar un comentario