lunes, noviembre 09, 2009















LA FLOR TAMBIÉN ME NOMBRA Y LA GUERRA


madre le temo
al nombre que me has puesto
porque mi nombre es
imposibilidad de ser ángel
.

.
.
..
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8 comentarios:

Verónica Cento dijo...

Hermosamente terrible.

Camille Stein dijo...

nombre
que disipa
la bruma
de lo etéreo

... un beso

ahhh dijo...

el nombre que nos hace humanos, carne mortal. ¿somos nuestro nombre o es al revés? ¿somos ángels que perdieron sus alas el mismo día que alguien,el "otro" nos llamó? Acaso ser ángel sea vivir en la más absoluta soledad....

(me gusta mucho el dibujo)

un beso

Peregrino dijo...

De ahí la eterna tomada de pelo del tetragramatón... ;)

Julieta dijo...

'Mi nombre, más que llamarme, me recuerda mi nombre'.


Saludos

Anónimo dijo...

Ni me nombra la huida de esta nada que apenas se nombra cuando huye

y usted,
y sus versos,

- con la mano en surcos de sangre sobre los restos del espejo -

se nombra en silencios
al coro de ángeles que le prometen
vista y sueños
salida y conclusión

y en gemidos se grita
su nombre de guerra,
su nombre de flores,
buscando al grito la piel que toca las telas de los cuerpos

de los vivos

(será deseo su nombre y su piel, pues)


(por razones obvias seré anómino, en cuanto pueda)

Cíclopa dijo...

su anonimato escribe un nombre en las paredes, como lo hacen los niños cuando les regalan crayones nuevos.

Leticia dijo...

Hermoso y terrible...tal cuál a las palabras de Verónica.

Saludos!!