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No recuerdo muy bien. Te decía estoy desnuda y vos cerrabas los ojos, te decía me duelen los pájaros y vos cerrabas los ojos, te decía soy dislexia y vos cerrabas mis ojos. Se que entramos al mar para buscar a Alfonsina, como yo nunca supe respirar, pude sobrevivir debajo de esta agua, pero con la levedad de tu muerte tuve que morir a diario. Yo no lo recuerdo. Me lo contaste.
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10 comentarios:
No recuerdo muy bien
la levedad tu muerte
no por la muerte
sino porque odio toda levedad.
No recuerdo bien
si estabas desnuda
o respirabas
solo te sabía agua
Y Alfonsina cerró los ojos para ver lo que los párpados abiertos no acertaron a encontrar, quizá por tanta luz como entraba en ellos, quizá por tanta vida como se tragaban las pupilas
sobrevivir con el solo objeto de morir de amor... si hay que morir de algo que sea de eso, de ello y por allí
saludos
Qué lindo, Naty.
Al final todos tenemos el hilo de agua en el cogote.
Es un sentir profundo...
Sal tremante...
Espeso rocío...
Saludos Ciclopa!
Mis más sinceros saludos!
Muy bueno la manera en que presentas el borramiento que hace el otro, esa negación de la mirada, la memoria. Excelente !!
saludos !!
Muy bueno la manera en que presentas el borramiento que hace el otro, esa negación de la mirada, la memoria. Excelente !!
saludos !!
que maravilla, que pulses nuestras almas como a cuerdas.
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